Comunicados

APO, 40 años. Relación prensa-poder; sistema político mexicano en fase terminal.

Condenamos los atentados contra nuestros compañeros periodistas y exigimos a las autoridades su esclarecimiento, sobre todo del más reciente sucedido en Juchitán, región del Istmo, donde perdió la vida la joven María del Sol Cruz Jarquín, hija de nuestra compañera Soledad Jarquín, expresó Antonio Hernández Jiménez, miembro del Consejo Directivo, al iniciar la segunda jornada de conmemoración del 40 aniversario de la Asociación de Periodista de Oaxaca A. C. (APO) en la Hemeroteca pública Néstor Sánchez este 15 de junio.

 

La tarea esencial de la APO ha sido la defensa de la libertad de expresión y el fortalecimiento de la unidad del gremio. La APO es una de las primeras organizaciones de periodistas en América Latina, con relaciones a nivel continental. Además, contamos con compañeros afiliados en las regiones de Oaxaca.

La APO pugna por la capacitación de sus integrantes, para un mejor trabajo periodístico, asentó Antonio Hernández. En estas cuatro décadas, agregó, han participado gran número de compañeros en nuestra asociación, varios de ellos ya fallecidos, recordamos a periodistas como Arcelia Yañiz, Benito García, Silvio Aguilar, Antonio Mejía, Juan Aguilar Pérez, Dimas Rodríguez y otros tantos que pusieron su grano de arena.

Tal como ha sido la historia de la APO, plural y libre, en su 40 aniversario abrimos este foro para debatir sobre los nuevos procesos que afrontamos ante grandes cambios, tecnológicos, de comunicación y políticos.

En su intervención, el periodista Carlos Cervantes hizo la crónica del surgimiento de la APO. A mediados de los años 70 del siglo pasado, dijo, sólo había tres diarios en la ciudad: Oaxaca Gráfico, El Imparcial y Carteles del sur. “En los inicios participaron todos los trabajadores de la prensa y los pocos reporteros de radio, en unidad, por lo que comenzamos a buscar el nombre más apropiado para nuestra organización, y fue así como se surgió inicialmente el de ´Periodistas Oaxaqueños Asociados´ (POA), ´Diaristas Unidos de Oaxaca´(DUO) y, finalmente, elegimos el de ´Asociación de Periodistas de Oaxaca´ (APO), que se oficializó en 1978 ante notario público.

“La labor periodística desde sus inicios fue ocupación de varones, las mujeres a notas sociales o de cultura. En Oaxaca, la única periodista de entonces era doña Arcelia Yañiz, quien tenía amigos periodistas en la ciudad de México y varios de ellos fueron invitados a venir a ofrecernos pláticas y capacitación. Entre ellos recordamos al maestro Renato Leduc y, posteriormente, a Socorro Díaz, que era directora del diario capitalino ´El Día´”.

Idolina Herrera, del Consejo Ejecutivo, informó sobre la actualización de la APO: “Era urgente —dijo— llevar a la Asociación de Periodistas de Oaxaca a los tiempos actuales. Sin prescindir de la esencia de la organización, realizamos una actualización de la imagen con la ayuda de los mejores creativos de Oaxaca. Actualizamos el logotipo con el fin de modernizar nuestras herramientas de comunicación, acordes a las nuevas tecnologías basadas en el internet. Construimos la página Web, la Fan Page en Facebook, la cuenta de Twitter, un correo electrónico y un canal de Youtube, así como dos grupos en la plataforma WhatsApp: www.apooaxaca.com, @apooax40, apooficial40@gmail.com, Facebook y Youtube: Asociación de Periodistas de Oaxaca.

Después Cuauhtémoc Blas, también miembro del Consejo Ejecutivo, habló de los nuevos adversarios de la APO, los que, extrapolando situaciones de antaño, nos combaten. Camarillas seudoacadémicas como la AMEDI Oaxaca y los sabios de “Compartir Conocimientos”, auténticos “chayoteros” de cuello blanco que con ropaje académico se cotizan y ocupan cada vez más jefaturas de prensa y otras plazas del gobierno estatal y mandan en la Corporación Oaxaqueña de Radio y Televisión de Oaxaca (CORTV). Se dicen académicos, activistas, periodistas, pero son esencialmente burócratas al servicio del poder.

Apoyado en esos grupos excluyentes, la dirección de Cortv quitó a esa Tv estatal su auténtico Consejo de Participación Ciudadana, donde la sociedad civil de Oaxaca tenía representación. La APO, A.C., Coral A. C., y otras fueron excluidas sin comunicarles siquiera, y en el lugar de estos grupos representativos de la sociedad, prácticamente contrataron a personas con currículum escolar, cual si fueran empleados de la Tv, lo que se puede leer en su convocatoria. http://www.cortv.oaxaca.gob.mx/consejo-de-participacion-ciudadana-de-la-cortv/. Encabeza este consejo espurio, la jefa de AMEDI Oaxaca, María Magdalena López Rocha.

Prensa y poder en Oaxaca

Fue interesante la discusión en torno al contexto histórico en que surge la APO en 1978, inmediatamente después del movimiento universitario y social de 1977, cuando fue depuesto el gobernador Manuel Zárate Aquino e impuesto el general Eliseo Jiménez Ruiz.

Néstor Yuri Sánchez Islas, miembro de la APO, planteó la necesidad de ser autocríticos, de vernos quiénes estamos ahora, después de décadas de la fundación, y la necesidad de atraer a las nuevas generaciones, aquí faltan jóvenes y mujeres, expresó. Dijo que los políticos no tienen especial aprecio por los periodistas y la prensa. Todos tienen intereses, el político, el dueño del medio y el periodista.

En torno al contexto de finales de los años 70 del siglo pasado, cuando surge la APO, Cuauhtémoc Blas relató cuando las tropas tomaron la ciudad de Oaxaca y la gobernabilidad retornó sin disparar un solo tiro. En la calma que siguió a la tempestad, Arcelia Yañiz y Benito García aprovecharon la disposición gubernamental que se abrió, para promover la fundación de la APO.

Uno de los fundadores, Pedro Piñón Rustrián, aseguró que no fue el general Eliseo, sino la represión a los periodistas durante el conflicto universitario, lo que motivó la organización de los comunicadores de entonces. Sobre todo, después de la difusión de la noticia de los asesinados sobre la calle García Vigil. “Fuimos perseguidos, algunos golpeados, nos cortaban la luz, pero sobrevivimos con la idea de organizarnos”.

Isidoro Yescas, recordó el papel de la prensa en aquella época, él mismo protagonista del movimiento universitario, reconoció al diario Oaxaca Gráfico como el único que abrió sus páginas al movimiento estudiantil, fue doña Arcelia Yañiz, dijo, el conducto para abrir el periódico al movimiento. En esos años, agregó, primero nació el DUO (Diaristas Unidos de Oaxaca), antecedente de la APO.

Presentación del libro La Silla Endiablada

En estos tiempos de sucesión, este libro de Carlos es un imprescindible libro de bolsillo para entender la encrucijada de Peña Nieto en la sucesión, o si se quiere entender el significado hasta antropológico de la silla presidencial y conocer los perfiles de los candidatos, apuntó Isidoro Yescas, presentador del libro del periodista, escritor y politólogo oaxaqueño, Carlos Ramírez.

Este libro cobra importancia, aseguró el sociólogo y periodista Isidoro Yescas, no sólo porque se ocupa del análisis de coyuntura, también disecciona al sistema político mexicano y de cómo se fueron construyendo a partir de Porfirio Díaz las bases y los mecanismos de sucesión y control político del PRI que, por lo visto, con Meade hizo crisis.

En su turno, Carlos Ramírez sostuvo: “Estamos antes la crisis terminal del sistema político mexicano, gane quien gane —dijo— ese sistema político ya valió, como se dice popularmente. Si gana Meade, en hipotético caso, como ese candidato no es del PRI, ese partido va a entrar en una derrota interna y en una lucha por el poder, y su ideología y su propuesta ya no va a valer y por lo tanto carecerá de gobernabilidad. Carecerá de una estructura que era la garantía de este sistema, la correlación entre el presidente de la república como poder autoritario. El PRI como partido mayoritario, ya no lo es, en términos generales el poder del PRI está en un 42 por ciento, con sus gobernadores, diputados y senadores, y hoy en las tendencias electorales el PRI tiene, más o menos, un 18 por ciento. Entonces si gana Meade carecerá de una estructura que es el partido.

“Si gana Anaya, él está pensando en un cambio de régimen con gobierno de coalición, que sería la única oportunidad que tendría este sistema, pero Anaya no tiene idea de lo que es un cambio de régimen, tampoco de lo que ha sido el sistema político mexicano, y el PAN, que fue partido en el gobierno dos sexenios, no se construyó como un partido sistema que es la clave, sino sólo pactó con el PRI para sobrellevar sus gobiernos. Anaya no tiene un partido en sus manos.

“Y si gana López Obrador el problema será mayor porque él construyó Morena para sustituir durante su presidencia el papel que jugaba como engrane principal en el sistema político mexicano el PRI. No lo va a lograr porque no tiene un partico político, Morena es un partido movimiento, es un partido de culto, es un partido licuadora, es una agencia de colocaciones, sin necesidad de tener cuando menos un proyecto ideológico. Todo menos un partido político, como el PRI que fue el eje, el motor del sistema político en tanto tuvo y mantuvo la estabilidad, en tanto tuvo en su seno a los representantes del modo de producción.

“Morena es un partido lleno de movimientos sociales que van a la acción directa, caso muy concreto Oaxaca y la relación con la 22. Dice López Obrador que el PTEO va a ser la línea de la nueva política educativa, no lo ha leído, es un programa ideológico para educar a los niños en colectivos sociales en contra del neoliberalismo. Y aun así la 22 se va a una acción directa hace plantones en la ciudad de México y en Oaxaca. Entonces, se ve que López Obrador no va a controlar a sus colectivos de movilización social”.

Libertad de expresión, democracia y responsabilidad

El 7 de junio no es ningún día de la libertad de expresión, ya estuvo, hace falta un poco de memoria política y cultura periodística. Sobre todo, en estos días de alternancia, expresó Gerardo Albarrán en su conferencia. Hasta la organización Artículo 19 sigue con su hashtag de #7dejuniolibertaddeexpresión. La corrupción de periodistas, fotógrafos, editores y de muchos medios vulneran el derecho a la información de la sociedad. Yo considero a la ética periodística como la primera medida de autoprotección de los periodistas.

“Todos sabemos que ninguna nota vale una vida, pero tenemos que aprender a administrar los riesgos inherentes de la profesión para sortear desde la autocensura hasta no pasarnos al otro extremo, de ser voceros del crimen organizado o ser meros agentes de propaganda gubernamental.

“El problema es que lo que no se narra no existe y la falta de atención es una forma de disimular la autocensura. Si no se trata directamente es complicidad con los gobiernos o con los poderes para sacar de la agenda pública una guerra no convencional o intereses que van en contra de la sociedad. Para muchos en el poder, es preferible una cobertura anecdótica, reactiva, si acaso limitada al recuento de muertos por todo el país que incluye, en nuestro caso, a los del propio gremio.

En torno a los cambios que habría con López Obrador, en el caso más que probable de que gane, Gerardo Albarrán expresó que el tabasqueño tampoco va a poder desmantelar el aparato priista, no será una administración de ruptura, pero si de un ejercicio del poder que va a alterar algunos de los pactos que quedan vivos del ancien regime y que no fueron desechos por las dos administraciones panistas. Al contrario, Calderón se apoyó en ese viejo aparato.

Cuando se plantea la posibilidad de que López Obrador sea el presidente de este país, añadió Albarrán, hay quienes caen en pánico o replican, me parece que acríticamente, esos discursos de miedo de anteriores elecciones. Yo vengo de una ciudad donde Obrador ya gobernó, y les prometo que no fue el apocalipsis, si acaso le reprocho que no avanzaran un par de legislaciones de avanzada, como el del aborto, el matrimonio igualitario, lo que después se aprobó. Él es conservador, “es el liberal más conservador que conozco”.

Al final de la jornada del primer día de actividades de los 40 años de la APO, se entregaron reconocimientos a los miembros de la primera directiva, la Comisión Coordinadora para la fundación, Pedro Piñón Rustrián y Raúl Castro Illescas; así como al decano Carlos Cervantes Pérez. Gerardo Albarrán recibió un reconocimiento por su trayectoria de 40 años en el periodismo y su permanente colaboración con los periodistas de Oaxaca; y a Carlos Ramírez por sus 46 años de trayectoria y su amistad de siempre con sus paisanos y colegas de Oaxaca. Al día siguiente se inauguró la Plazuela de la Libertad de Expresión, con el busto de Ricardo Flores Magón y los nombres de periodistas ilustres de Oaxaca. Después hubo otro debate en la sede de la APO, González Ortega 603, Centro, Oaxaca.

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