Comunicados, Notas del día

OPIZ condena represión durante la imposición de Enrique Peña Nieto

En la conmemoración de la caída en combate del Comandante Lucio Cabañas Barrientos y un día después del retorno del PRI a la Presidencia de la República, observamos que, EN MÉXICO TENEMOS UNA POLÍTICA PARAMILITAR: los últimos acontecimientos han confirmado que el Gobierno Federal desde antes de asumir el poder ha implementado el estado policiaco, militar y paramilitar como mecanismo de control social.
AL PUEBLO EN GENERAL
A LAS ORGANIZACIONES DEFENSORAS DE DERECHOS HUMANOS
A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN
AL MAGISTERIO DEMOCRÁTICO DE LA SECCIÓN XXII DEL SNTE-CNTE
A LOS TRABAJADORES Y SUS SINDICATOS COMBATIVOS
Compañeras, compañeros:
Repudiamos la provocación y la represión ejercida por las policías locales y federales contra los manifestantes por la toma de posesión de Enrique Peña Nieto, en la Ciudad de México.
Más allá del uso de la razón de la fuerza se debe imponer la fuerza de la razón, de lo contrario, su de por sí triste papel se tornará más tenebroso en su relación con el verdadero pueblo y no con las cúpulas de los partidos, sindicatos u organizaciones corruptas que se venden al mejor postor y están muy lejos de servir a los intereses del pueblo.
En el ámbito estatal el paramilitarismo opera desde hace mucho tiempo a favor de los poderes en turno, es así que no ha sido ninguna casualidad la ejecución extrajudicial de Catarino Torres Pereda de CODECI, Heriberto Pazos Ortiz del MULT, el Profesor Rafael Vicente Rodríguez Enríquez, ex Secretario de Organización de la Sección 22 del SNTE, fundador y dirigente de FACMEO; las ejecuciones de los opositores a la mina en San José del Progreso o la desaparición forzada de los profesores Carlos René Román Salazar y Guadalupe Pérez Sánchez, solamente por señalar los casos más sobresalientes.
Por otro lado, la agresión a periodistas y el control de los medios de comunicación encajan en el esquema de control de la insurrección ante el hartazgo de impunidad y corrupción del círculo político dominante.
En esta dinámica encontramos la proyección mediática de quienes se erigen como los salvadores de la sociedad, salvadores que disparan discursos seudo democráticos a diestra y siniestra en tono conciliador, mientras esconden el garrote tras la espalda.
Fingen que escuchan y atienden mientras su nube de asesores hacen hasta lo imposible por mediatizar y parar la avalancha de protestas ante los innumerables problemas y lo inenarrable del sufrimiento del pueblo.
Carretadas de dinero se gastan en proyectar que se gobierna en aras de la paz y el progreso; mientras se tiene que echar mano del aparato policiaco, militar y paramilitar para frenar a quienes no se tragan el cuento de la existencia del estado de derecho.
Mientras se privilegia el gasto en seguridad se abandona el rubro de salud y la educación es la paria de estos gobiernos.
Enfrentar pueblo contra pueblo ha sido la política implementada para eludir responsabilidades, mientras se esgrime el discurso del estado de derecho y respeto a los derechos humanos para no intervenir.
Abdican de sus responsabilidades constitucionales mientras azuzan la confrontación, la división y el enfrentamiento para destruir la unidad de familias, comunidades y sociedad en general.
La impunidad reina desde los círculos políticos más altos, mientras las víctimas del 2006; del 96 en los Loxicha; los lisiados de la permanente represión, no encuentran respuesta a su vieja demanda de justicia y libertad.
En Oaxaca tenemos un gobierno nacido de la voluntad popular ante la falta de alternativas pero no es nuestro gobierno, no gobierna para nosotros, nosotros no gobernamos: gobiernan los empresarios, los viejos políticos de siempre que igual aparecen como militantes tricolores, blanquiazules o del sol azteca.
Ante este panorama desolador, quienes hemos sido víctimas de la represión de ayer y de hoy, hacemos un respetuoso llamado a la UNIDAD y a privilegiar el derecho de los más débiles, de los más necesitados.
Llamamos a que, anteponiéndonos al dolor y a la justa rabia, busquemos salidas inteligentes a nuestras más sentidas demandas para no caer en el sucio juego de los beneficiarios de los conflictos generados desde las más altas esferas del poder.
Solicitamos atentamente al pueblo en general a que nos acompañen hasta lograr los mínimos de justicia y respeto a nuestra dignidad humana.
Por nuestra parte ofrecemos la más amplia transparencia y evitar daños a terceros en nuestra exigencia de:
¡LIBERTAD A LOS PRESOS POLÍTICOS Y DE CONCIENCIA DE LA REGION LOXICHA!
¡PRESENTACIÓN CON VIDA DE LOS DESAPARECIDOS!
¡RETORNO DE LOS EXILIADOS POLÍTICOS!
¡NI PERDÓN, NI OLVIDO!
¡CASTIGO A LOS ASESINOS!
¡CÁRCEL A ULISES RUIZ ORTIZ!
Respetuosamente:
Organización de Pueblos Indígenas Zapotecos
Juan Sosa Maldonado
Oaxaca de Juárez, Oaxaca; 02 de diciembre de 2012

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